Diabetes insípida canina: síntomas y tratamiento

La diabetes insípida canina es un término utilizado para referirse a la afección, que se caracteriza por el exceso de orina y la sed en perros, debido a su incapacidad para retener el agua. Para saber más acerca de los síntomas y el tratamiento de esta enfermedad, siga leyendo.


La diabetes insípida es una condición en la que el cuerpo no puede mantener el equilibrio de agua debido a la disminución de la producción de la hormona antidiurética (ADH), también conocida como vasopresina. Esta hormona regula la capacidad de los riñones para absorber el agua. También puede ocurrir como resultado de la falta de los riñones para responder a la hormona antidiurética, liberada por la glándula pituitaria. Es una enfermedad rara que afecta a los perros y es muy diferente de la diabetes mellitus canina, que es causada por la deficiencia de insulina o resistencia a la insulina que altera el metabolismo del azúcar.

Hay básicamente dos tipos de la diabetes insípida, la diabetes insípida central y la diabetes insípida nefrogénica. La diabetes insípida central se refiere a la condición de la producción insuficiente de la hormona antidiurética. Por otra parte, la diabetes insípida nefrogénica se refiere a la situación en la que los riñones no responden a la ADH correctamente. Como resultado, los perros orinan con frecuencia y beben más que el nivel normal de agua, ya que la enfermedad afecta a la capacidad del cuerpo para mantener el equilibrio de agua. Si la condición no se trata, puede empeorar y llevar a la deshidratación, lo cual a su vez puede causar estupor, coma e incluso la muerte. La enfermedad puede afectar a cualquier perro sin distinción de edad, sexo y raza.

Causas
Puede ser una enfermedad genética, que pasa de una generación a otra. La diabetes insípida central también puede ser causada por un tumor en el cerebro o en la glándula pituitaria. Además de éstos, cualquier tipo de trauma, por lo general en la cabeza, puede afectar la producción normal de la ADH y, por tanto, conducir a esta condición. La diabetes insípida nefrogénica puede ser causada por alteraciones metabólicas y ciertas drogas. En muchos casos, es idiopática, es decir, algunos factores desconocidos son responsables de causar la enfermedad.

Signos
El síntoma más común es la micción frecuente con flujo de orina diluida y clara y el consumo excesivo de agua. A veces, la deshidratación puede ocurrir debido al exceso de orina y la incapacidad de mantener el agua. Desorientación y convulsiones también se han observado en los perros con diabetes insípida. Una pérdida de peso puede ser otro síntoma.

Diagnóstico y tratamiento
El diagnóstico puede incluir un examen físico de orina y análisis de sangre, rayos X y ultrasonido. A veces, tomografía computarizada, prueba de la hormona tiroidea y prueba de la glándula suprarrenal también se realizan para garantizar el diagnóstico correcto de la enfermedad. Estas pruebas de diagnóstico ayudarán a descartar otros problemas de salud del perro, como hiperadrenocorticismo o enfermedad de Cushing, diabetes mellitus, insuficiencia renal y enfermedad del hígado que puede causar síntomas similares a los de la diabetes insípida.

La diabetes insípida central es tratada con desmopresina, un fármaco que lleva a cabo las funciones de ADH. La desmopresina es disponible como DDAVP, que se puede encontrar en forma de comprimidos, líquido inyectable, aerosol nasal y como líquido que se utiliza en el tubo rinal. Por otro lado, los diuréticos tiazídicos se utilizan para el tratamiento de la diabetes insípida nefrogénica. Como por ejemplo, un fármaco conocido como clorotiazida ayuda a los riñones a concentrar la orina. A veces, clorpropamida también se utiliza para incrementar la respuesta de los riñones a la ADH con un éxito limitado.

Se trata de una condición permanente, es decir, no se puede curarla. Sin embargo, puede ser controlada efectivamente, si se diagnostica y se trata a tiempo. Por lo tanto, controle la salud de su perro y observe los síntomas tales como sed excesiva, micción, desorientación o convulsiones. Si se observan dichos síntomas, consulte inmediatamente a su veterinario para detectar y tratar la enfermedad lo antes posible.

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