Tratamiento de la fiebre del Valle en perros

La fiebre del Valle en perros puede ser de naturaleza crónica, y si la condición no se trata, puede resultar fatal para el animal enfermo.


El agente causal de la fiebre del Valle crece en suelos desérticos alcalinos. Este agente pertenece a la especie coccidioides de hongos. Según los expertos, estos organismos poblan la tierra del sur de Arizona y Nevada. Aparte de éstos, los lugares como Texas, el norte de México y América Central y del Sur, también albergan estos organismos. Tal vez debido al origen de estos organismos en estas regiones, la afección se conoce como fiebre del Valle. Las actividades como la agricultura, el viento, la construcción y todo lo que hace que el suelo se rompa, impulsan los hongos y vuelan en el aire. Ellos hacen su camino en el cuerpo a través de los pulmones, causando finalmente una infección.

Síntomas de la fiebre del Valle en perros

Los síntomas no aparecen hasta cerca de 3 semanas después de que el animal ha sido infectado por el hongo. Para los perros que tienen un sistema inmunológico comprometido, los síntomas, sin embargo, tienden a ocurrir de inmediato. Los signos y síntomas que podrían indicar un sufrimiento de la fiebre del Valle en su animal doméstico son:

  • Una tos que nunca parece detenerse. La tos puede estar acompañada de flema.
  • El animal puede tener una fiebre por encima de 102 grados Fahrenheit (38 grados Celsius).
  • El animal puede mostrar una sensación de fatiga general y cansancio.
  • El apetito puede disminuir con el tiempo

Todos estos síntomas pueden ser leves al principio, pero con la condición sin tratamiento, estos pueden ser más evidentes y pronunciados. Por ejemplo, el perro puede desarrollar síntomas pequeños que le hacen bajar de peso.

Medidas de tratamiento

La condición se diagnostica con la ayuda de análisis de sangre, radiografías de las articulaciones de los animales y el pecho, y con el conocimiento acerca de los síntomas que el animal ha estado exhibiendo ultimamente.

Una detección temprana de la infección proporciona un mejor pronóstico, ya que si llega al cerebro, entonces el animal tendría que estar en la medicación para el resto de su vida. El tratamiento implica el uso de medicamentos antimicóticos, que deben ser mezclados en la comida del animal y administrarse dos veces al día. El medicamento puede venir en forma de cápsulas. Además, el veterinario puede prescribir otros medicamentos para tratar el dolor, tos, fiebre y falta de nutrición. Los medicamentos recetados deben utilizarse diligentemente hasta que las pruebas confirmen que la sangre está libre de los anticuerpos de la fiebre del Valle canina. Para ello, un seguimiento regular con el veterinario se recomienda.

La mayoría de los perros responden bien al tratamiento, y tienen una recuperación completa en unas pocas semanas. Sin embargo, algunos pueden experimentar efectos secundarios como náuseas y falta de apetito. Una cosa buena acerca de los perros que sobreviven a la infección por hongos es que desarrollan una inmunidad natural a la infección por el resto de sus vidas.

Aunque no existe una forma comprobada de prevenir la fiebre del Valle en los perros, los propietarios pueden reducir el riesgo al mantener a sus mascotas alejadas de las regiones polvorientas en la medida de lo posible. Y más importante aún, si se observa cualquier síntoma inusual en ellos, entonces se debe reportar el asunto a un veterinario inmediatamente, y cuanto antes, mejor.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *