Signos de la diabetes insípida en los perros

La diabetes insípida canina es una enfermedad poco frecuente, caracterizada por la falta de capacidad para conservar agua. Los signos típicos de la diabetes insípida en perros incluyen poliuria, polidipsia, pérdida de peso, pelo sin brillo y deshidratación entre otros. Lea el siguiente artículo para obtener una descripción detallada de los síntomas y el tratamiento de esta condición en los perros.


Los perros son susceptibles a diversos tipos de diabetes, y la diabetes insípida es uno de ellos. Por aquí, la mascota afectada es incapaz de retener el agua normalmente. Así, la diabetes insípida no está en absoluto relacionada con la diabetes mellitus, que se asocia con el metabolismo inadecuado del azúcar. Un perro que tiene este problema de salud manifiesta cambios de comportamiento y síntomas notables. Por lo tanto, los dueños de perros deben mantener una vigilancia sobre la salud de su mascota con diligencia para el diagnóstico precoz de la diabetes insípida.

Indicaciones de la diabetes insípida en perros
La diabetes insípida canina se clasifica en dos tipos, basados ​​en la patología del problema. El primer es la diabetes insípida central, en el que el problema de salud se deriva de anormalidades en el cerebro. Por otra parte, la diabetes insípida nefrogénica resulta de trastornos renales. Los factores genéticos y ambientales son responsables de este tipo de diabetes canina. La causa también puede estar relacionada con un trauma en la cabeza, tumor y trastornos renales. Los signos notables de la diabetes insípida canina se enumeran a continuación.

Aumento de la micción: Similar a la diabetes en los seres humanos, la diabetes insípida en caninos resulta en la micción frecuente (poliuria), o la producción excesiva de orina diluida. Sin embargo, recoger la muestra de orina cada vez que el animal pase la orina no es una idea práctica para el dueño de la mascota, hay muchos síntomas más a tener en cuenta, que en conjunto significan la diabetes insípida .

Gravedad específica baja de la orina: Para un perro con este tipo de diabetes, la gravedad específica de la orina cae por debajo de 1,012. Esto es tal vez relacionado con la producción de una orina pálida en cantidades anormalmente grandes y la ingesta excesiva de líquidos. Si la mascota muestra un comportamiento inusual, como hacer la casa sucia y orinar en áreas restringidas, ya es hora de recoger muestras de orina y detectar problemas de salud subyacentes.

Aumento de la ingesta de agua: En general, el agua potable de aproximadamente 1,38 onzas por libra de peso corporal del perro (o 90 ml de agua por 1 kg de peso corporal) se considera normal. Sin embargo, si la cantidad de agua es superior a la ingesta diaria y las mascotas experimentan un aumento de la sed, se sospecha la diabetes insípida, y se recomienda una visita al veterinario.

Deshidratación: Uno de los signos evidentes de la diabetes insípida en los caninos es la deshidratación. Dado que la conservación normal de agua está dañada, es comprensible que el perro afectado presenta síntomas de deshidratación. Además de letargo, debilidad y falta de participación en las actividades diarias, el pelo de la mascota puede parecer aburrido y seco.

 Temperatura alta: Otro signo menos común de la diabetes insípida en caninos es la fiebre. La razón exacta de la temperatura corporal elevada en perros afectados se desconoce por los veterinarios. Sin embargo, puede ser debido a la debilidad general y otras condiciones de salud en perros.

Otros síntomas probables: Además de los síntomas mencionados anteriormente, la enfermedad se asocia a menudo con desequilibrio electrolítico, pérdida repentina de peso, pérdida de coordinación y convulsiones. Además, el nivel de la hormona antidiurética (ADH) cae por debajo del rango recomendado normal. Así, la prueba ADH se utiliza como una herramienta fiable para el diagnóstico de la diabetes insípida en los perros.

¿Cómo tratar la diabetes insípida canina?
Para el diagnóstico de la diabetes insípida, un examen cuidadoso de los síntomas de la mascota junto con pruebas médicas se llevará a cabo por el veterinario. El objetivo es descartar otros trastornos metabólicos que pueden causar sed excesiva y poliuria. Una vez que el tipo de diabetes insípida se confirme, se recomiendan los métodos apropiados de tratamiento del perro. La intervención terapéutica para ambos tipos implica la administración de medicación en las dosis apropiadas. Los perros afectados deben beber mucha agua y mantener una dieta restringida de sodio para prevenir la deshidratación.

La diabetes insípida central se trata con acetato de desmopresina (hormona vasopresina sintética), que está disponible en forma de comprimidos orales, gotas oftálmicas, aerosoles nasales e inyecciones. Se regula la producción de orina y el mecanismo de conservación de agua del cuerpo. En cuanto al tratamiento de la diabetes insípida nefrogénica en perros, el veterinario puede recomendar el diurético tiazina. La acción terapéutica de este diurético hace que el riñón funcione para asegurar la producción de orina concentrada. Si es necesario, unos calmantes para el dolor pueden ser prescritos para aliviar el dolor en los perros enfermos.

Afortunadamente, esta forma de diabetes canina no siempre es grave. Varios animales domésticos diagnosticados con la misma, llevan una vida normal con el tratamiento adecuado y el cuidado del dueño. La regla de oro es  monitorear los signos de la diabetes insípida en los perros y diagnosticarla lo antes posible. El tratamiento correcto  aliviará los síntomas de malestar y asegurará la pronta recuperación del perro enfermo.

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