Síntomas de la displasia de cadera en los perros

Los síntomas más comúnmente observados en los perros con displasia de cadera es un dolor que puede ser tan intenso que paraliza sus movimientos. Lea este artículo para conocer más sobre esta enfermedad dolorosa que puede afectar a su mascota.


La displasia de cadera en los perros es tal enfermedad que se produce como resultado de un desarrollo anormal de la articulación de la cadera. Normalmente, la articulación de la cadera de un perro es una especie de bola y casquillo de articulación en la que el extremo del hueso del muslo se ajusta bien en el zócalo de la cadera. La displasia de cadera es uno de esos problemas de salud del perro, donde la cabeza del fémur no se inserta en el enchufe correctamente. Como resultado, el cartílago de la articulación tiende a desgastarse y causar una gran cantidad de estrés en la articulación afectada. Poco a poco, la articulación se daña demasiado, lo que provoca dolor e inflamación. Los síntomas de la displasia de cadera en los perros pueden ser encontrados más entre los machos que entre las mujeres. Además, las razas puras tienen mayores probabilidades de padecer displasia de cadera en comparación con las razas mixtas.

Causas

Los factores genéticos son los principales responsables de causar displasia de cadera en los perros. Ciertas razas de perros grandes, como los pastores alemanes, labradores, Doberman Pinscher, etc., son genéticamente más susceptibles a la displasia de cadera. A pesar de que les puede pasar a perros de tamaño medio o de tamaño pequeño también, es muy raro. Junto con eso, hay otros factores que pueden agravar aún más el problema. Los alimentos para perros pueden jugar un papel importante en el desarrollo de displasia de cadera. El exceso de calorías en su dieta puede llevar a la obesidad de perros. Este peso extra contribuye a la degeneración rápida de las articulaciones de la cadera de un perro. Un ritmo de crecimiento rápido de los cachorros en el período comprendido entre los tres y diez meses de edad también puede causar este tipo de desarrollo anormal de la cadera. A veces, hacer ejercicio en exceso a una edad temprana puede tener efectos adversos en las articulaciones de la cadera y llevar a la displasia de cadera.

Síntomas

Los síntomas de la displasia de cadera en los perros pueden variar de leves a severos, dependiendo de lo mal que su mascota ha sido afectada por la misma. Los primeros síntomas se pueden notar en los cachorros que son tan jóvenes como de 5-6 meses de edad. En general, los síntomas en los cachorros son moderados. Ellos incluyen la tendencia a saltar como un conejo mientras saltan, la rigidez en las extremidades al caminar después del régimen de ejercicio regular y la dificultad para ponerse de pie. Gradualmente, la condición se deteriora durante un período de tiempo cuando la cadera se debilita aún más. Más tarde, a medida que los cachorros crecen es posible que observe que no están dispuestos a caminar incluso a distancias cortas. Durante este período evitan saltar ya que sus piernas duelen. Por lo general, en los años intermedios o en los últimos empiezan a caminar y correr con alteración de la marcha. Subir escaleras puede ser doloroso para ellos. Ellos tienden a evitar dichos movimientos donde el completo estiramiento de las patas traseras puede ser necesario. Esto es una forma grave de síntomas. La artritis canina podría ser la posible causa de todos estos cambios. En algunos casos, los síntomas pueden ser tan severos que el perro no será capaz de levantarse o caminar sin ayuda.

Tratamiento

Cuando usted sospecha que su perro sufre de displasia, visite a un veterinario sin demora alguna. La enfermedad se diagnostica con la ayuda de la exploración física y la radiografía. Las opciones quirúrgicas, así como las opciones de tratamiento no quirúrgicas estan disponibles para el tratamiento de la displasia de cadera. En el método no quirúrgico, los medicamentos se administran con el fin de reducir el dolor y mejorar la movilidad de las extremidades. La natación también se recomienda a menudo como un ejercicio, ya que no pone ninguna presión adicional sobre la articulación dolorosa. Dependiendo de la edad y la gravedad de la afección, la cirugía podría ser sugerida. Hay un número de procedimientos quirúrgicos que se utilizan para corregir el problema. Si se detecta en una etapa temprana y el perro tiene menos de 10 meses de edad, entonces la bola y la cavidad de la articulación afectada se pueden realinear por medios quirúrgicos. Otra opción popular es el reemplazo total de la cadera afectada.

La displasia de cadera es un problema genético, y no se puede hacer mucho para impedirla. Sin embargo, puede suspender aquellas actividades que pueden agravar los síntomas, como el juego brusco, deslizamiento en puertas lisas, subir escaleras demasiado, etc. Tenga cuidado de no poner demasiado peso. Muchas veces, los dueños de mascotas no identifican los síntomas y asumen que son signos normales del envejecimiento. Así, el tratamiento se retrasa. Por lo tanto, si su mascota tiene genes de la displasia de cadera, hay que estar atento y comprobar si hay síntomas de ello.

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